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Empleo - Bonificaciones

  1. Mi padre es un empresario individual autónomo y tiene contratada a mi hermana, la cual acaba de empezar su baja de maternidad. Por ello, están pensando en contratar a otro hermano para la sustitución durante su baja ¿es posible? En este caso, ¿serían aplicables las bonificaciones del 100% en las cuotas empresariales de la Seguridad Social?

    Si la persona sustituta (hijo del empresario) no convive con él, o incluso conviviendo, se trata de una persona de edad inferior a 30 años, no existe inconveniente en realizar un contrato de interinidad para sustituir a una trabajadora con reserva del puesto de trabajo. Si no se cumplen estos requisitos, el trabajador deberá encuadrarse en el régimen especial de trabajadores por cuenta ajena o autónomos.

    Por su parte, en cuanto a las posibles bonificaciones, el Art. 2º del Real Decreto-ley 11/1998, de 4 de septiembre, por el que se regulan las bonificaciones de cuotas a la Seguridad Social de los contratos de interinidad que se celebren con personas desempleadas para sustituir a trabajadores durante los períodos de descanso por maternidad, adopción y acogimiento, ( Modificado por la Ley 3/2007, de 22 de marzo), señala textualmente que:

    2.- . Los beneficios que se establecen en el artículo anterior no serán de aplicación en los siguientes casos:

    a. Contrataciones de interinidad que se suscriban con el cónyuge, ascendientes, descendientes y demás parientes por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive del empresario, o de aquellos que sean miembros de los órganos de administración de las empresas que revistan la forma jurídica de sociedad.

    b. ¿

    c. ¿

    Obviamente, el Art. 1 se refiere a las situaciones que dan derecho a las bonificaciones en los contratos de interinidad.

  2. Un empresario desea contratar a un aprendiz, para lo cual, desea realizar un contrato para la formación y el aprendizaje. Nos consulta las condiciones de edad, duración, retribución y medidas de fomento del empleo tras las recientes modificaciones legislativas.

    El Real Decreto-ley 11/2011, de 26 de agosto, de medidas urgentes para la promoción del empleo de los jóvenes, el fomento de la estabilidad en el empleo y el mantenimiento del programa de recualificación profesional de las personas que agoten su protección por desempleo, así como la Ley 3/2012, de 6 julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, modifican sustancialmente el art. 11 del Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores.

    Resumiendo todas las normas, las condiciones de este tipo de contratación son:

    Edades: Los trabajadores deberán ser mayores de 16 y menores de 25 años que carezcan de la cualificación profesional reconocida en el sistema de formación profesional para el empleo o del sistema educativo requerida para concertar un contrato de prácticas.

    No será de aplicación este límite cuando el contrato se concierte con personas con discapacidad.

    Hasta que la tase de desempleo se sitúe por debajo del 15% podrá celebrar también con trabajadores que, careciendo de cualificación profesional, sean mayores de 25 y menores de 30 años.

    Duración: La duración será mínimo de 6 meses y máximo de 3 años. No obstante, mediante convenio colectivo podrán establecerse distintas duraciones del contrato, en función de las necesidades organizativas o productivas de las empresas, sin que la duración mínima pueda ser inferior a 6 meses ni la máxima superior a 3 años.

    Retribución: La retribución del trabajador contratado se fijará en proporción al tiempo de trabajo efectivo, de acuerdo con lo establecido en convenio colectivo sin que la retribución pueda ser, en ningún caso, inferior al SMI (salario mínimo interprofesional) en proporción al tiempo de trabajo efectivo.

    Incentivos: Las empresas tendrán derecho, durante toda la vigencia del contrato, incluida la prórroga, a una reducción del 100% de las cuotas empresariales a la Seguridad Social por contengencias comunes, así como las correspondientes a acciedente de trabajo y enfermadades profesionales, desempleo, fondo de garantía salarial y formación profesional, correspondientes a dichos contratos, si el contrato se realiza por empresas cuya plantilla sea inferior a 250, o del 75%, en el supuesto de que la empresa tenga una plantilla igual o superio a esa cifra.

    Asimismo, en los contratos para la formación celebrados o prorrogados según lo dispuesto en el párrafo anterior, se bonificará el 100% de las cuotas de los trabajadores a la Seguridad Social durante toda la vigencia del contrato, incluidas la prórrogas.

    Transformación: Los contratos para la formación y el aprendizaje, si se transforman en indefinidos a la finalización de su duración inicial o prorrogada, cualquiera que sea la fecha de celebración, tendrán derecho a una reducción en la cuota empresarial a la Seguridad Social de 1.500 euros/año durante tres años. En el caso de mujeres, dicha reducción será de 1.800 euros/año. Serán de aplicación estas mismas reducciones en los supuestos de contratos para la formación celebrados con anterioridad al 30/08/2011 que se transformen en indefinidos a partir del 1/01/2012.

  3. Una empresa que tiene recogida la peligrosidad de un puesto de trabajo en su Evaluación de Riesgos Laborales. Pregunta si existe alguna ayuda para la adaptación de los mismos a las situaciones de embarazo.

    Los presupuestos generales del Estado para el 2009, (Ley 2/2008 de 23 de diciembre, BOE del 24) en su Disposición Adicional Séptima contemplan que "en los supuestos en que por razón de riesgo durante el embarazo o riesgo durante la lactancia natural, la trabajadora sea destinada a un puesto de trabajo o función diferente y compatible con su estado, se aplicará una reducción del 50 por ciento de la aportación empresarial en la cotización a la Seguridad Social por contingencias comunes".

    Esta misma reducción se aplicará en los casos en los que por razón de enfermedad profesional, se produzca un cambio de puesto de trabajo o desempeño en la misma empresa.

  4. Una mujer de 17 años, emancipada, quiere realizar una actividad económica y contratar a trabajadores. Desea saber, si con la condición de menor emancipada cumple los requisitos legales en cuanto a la edad, para poder darse de alta como trabajadora autónoma, y para poder contratar trabajadores por cuenta ajena.

    El régimen especial de la seguridad social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos, se regula en el Decreto 2530/1970, de 20 de agosto. En su artículo 3º se establece que "estarán obligatoriamente incluidos en este Régimen Especial de la Seguridad Social los españoles mayores de dieciocho años, cualquiera que sea su sexo y su estado civil, que residan y ejerzan normalmente su actividad en el territorio nacional [¿].

    Por lo tanto, es requisito para la inclusión en el régimen de trabajadores autónomos, ser mayor de 18 años.

    Por su parte, la circular 3-007, de 2 de febrero de 1989, de la TGSS, en relación con la inscripción como empresario de persona natural con dieciséis años emancipada por sus padres, determina que "desde la perspectiva del ordenamiento laboral y de Seguridad Social [¿], se considera empresario a toda persona natural o jurídica que reciba la prestación de servicios de trabajadores retribuidos por cuenta ajena y dentro de su ámbito de organización y dirección. El artículo 323 del Código Civil señala que la emancipación habilita al menor para regir su persona y bienes como si fuese mayor, sin más restricciones que tomar dinero a préstamo, gravar o enajenar bienes inmuebles y establecimiento mercantiles o industriales y objetos de extraordinario valor, sin consentimiento de sus padres y, a falta de ambos, sin el de su tutor". "De todo ello se deduce, a juicio del señalado Centro Directivo, la posibilidad legal de que el menor emancipado pueda suscribir un contrato de trabajo como empleador y por tanto ostentar la condición de empresario definida por los preceptos indicados".

    Otra cuestión es la posibilidad de que el menor de 18 años pueda afiliarse y darse de alta como trabajador autónomo. Es evidente que la realización de las tareas propias de un empleador o empresario, puede llevar aparejadas tales obligaciones, sin embargo, es también cierto que la Ley General de Seguridad Social, como el Decreto 2530/1970, excluyen del ámbito de este Régimen, a los trabajadores por cuenta propia, en tanto en cuanto sean menores de 18 años.

    Nada impide pues, la inscripción como empresario en la Seguridad Social del menor emancipado, sin perjuicio de que en el momento del cumplimiento de la mayoría de edad, solicite su afiliación y alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.